martes, 24 de junio de 2008

El Gato

“¿Y el Gato? ¿Donde esta ese animal del demonio? Si, bueno quiero decir mi gato.”
– Dije antes de blasfemar y vituperar contra el «Bendito» que le había tomado. - “En fin es mi culpa, debí castrar al animal. ¿Pero quien soy yo para decidir si podía tener o no un encuentro esporádico con alguna felina? ”-

El animal que influenciado por sus instintos y a su inalterable naturaleza; cayo rendido ante el deleite del amor núbil y pago no con una sino con sus nueve vidas. Su falta no fue su libertad sino pertenecer al Demonio. - “¿Y entonces por que no quitarle la vida al maldito demonio? El demonio que por naturaleza indaga en los asuntos mas oscuros” – Su nombre era gato, gato el felino, simple nombre para un felino esbelto, único y de buen temple. Y si alguien ha de mirarle díganle que aunque su estadía en este mundo fue corta; fue libre y ningún demonio dio fin a su libertad. En cuanto al desgraciado que le quiso privar de su libertad decidle que el gato es libre, y el maldito demonio sigue allá afuera.

Joel Ix.
Guatemala, Miercoles 25 de Junio del 2008

2 comentarios:

Anónimo dijo...

debo decir q pudo ser mejor pero no esta mal nada mal

Joel Ix. dijo...

Este post era algo mas anecdótico que algo metafórico o otra cosa por el estilo. Era mi gato el cual le mataron solo por matarlo, se llamaba gato, carestía creativa al no buscarle un nombre yo lo se.
Descanse en paz el animal del demonio!