lunes, 30 de junio de 2008

Viviendo bajo los desechos

Los periódicos llaman sin descansar a una crisis, a un pobre devenir. ¿Y yo me pregunto cual crisis? Observo lo mismo cada mañana, es más, la basura aumenta cada día proviniéndome más posibilidades de encontrar algo comestible en ese entorno. Quizá esa crisis de la que tanto se alarman, provocaría un aumento poblacional en el basurero, ya las calles están tan limpias que no encontramos nada.

Algún día tendré más vecinos, y personas que tengan una misma concepción de la vida de la que tengo. Ya no existe un lugar posterior a este. ¿A dónde podría ir, si los que estamos aquí ya no encontramos nada comestible?

Escrito por Mario Ch.

sábado, 28 de junio de 2008

En la ventisca

A veces quisiera estar inquieto, pero no puedo. Observo que todo mi alrededor se torna borroso ¿Soy el que va rápido, o es el paisaje que me deja rápidamente? Estoy atado en un objeto que me desplaza rápidamente, no me da tiempo de ver las cosas que dejo atrás. Vamos más deprisa, ahora es imposible detenerse para admirar ese paisaje, únicamente tenemos en mente el tiempo; de ir a de un lugar a otro en el menor tiempo posible.

Ni hablar de Tolkien, le gustaba el viaje lento, hacia acampar a sus personajes, contaba historias mientras estos se movían de un lugar hacia otro. Cada vez más nos volvemos unos autómatas, encerrados en esa pobre realidad, y cada vez más apreciamos menos las cosas.

Escrito por Mario Ch.

miércoles, 25 de junio de 2008

Lejos de aqui

Hay algo que me empuja hacia atrás, algo que me detiene, intento seguir avanzando pero no me deja. Sé que me está observando, sé que me está juzgando, sé que intenta cuidarme, no importa lo que haga; viviré bajo ese tormento que me persigue. Día tras día, trato de vivir sin temor ante esa amenaza…

¿Acaso, existe ese observador o es mi conciencia la que me observa?

Escrito por Mario Ch.

martes, 24 de junio de 2008

El Gato

“¿Y el Gato? ¿Donde esta ese animal del demonio? Si, bueno quiero decir mi gato.”
– Dije antes de blasfemar y vituperar contra el «Bendito» que le había tomado. - “En fin es mi culpa, debí castrar al animal. ¿Pero quien soy yo para decidir si podía tener o no un encuentro esporádico con alguna felina? ”-

El animal que influenciado por sus instintos y a su inalterable naturaleza; cayo rendido ante el deleite del amor núbil y pago no con una sino con sus nueve vidas. Su falta no fue su libertad sino pertenecer al Demonio. - “¿Y entonces por que no quitarle la vida al maldito demonio? El demonio que por naturaleza indaga en los asuntos mas oscuros” – Su nombre era gato, gato el felino, simple nombre para un felino esbelto, único y de buen temple. Y si alguien ha de mirarle díganle que aunque su estadía en este mundo fue corta; fue libre y ningún demonio dio fin a su libertad. En cuanto al desgraciado que le quiso privar de su libertad decidle que el gato es libre, y el maldito demonio sigue allá afuera.

Joel Ix.
Guatemala, Miercoles 25 de Junio del 2008

domingo, 22 de junio de 2008

Una triste mirada hacia la literatura

Entro y salgo de Artemis, paseo por los jardines de Sophos; me dirijo con la ilusión de encontrar mi libro, hasta me entra temor de preguntar por el título en especifico, mejor pregunto por el autor, el librero revisa rápidamente su inventario. –No lo tenemos en existencia. Responde. Desilusionado doy vueltas por los estantes de libros, leo detenidamente cada título de los libros y a su autor, pocas veces noto un libro brillante.

De pronto me siento rodeado de “Bestsellers” ¿Desde cuándo la masa tiene juicio alguno sobre los libros? Vea lector a lo que me refiero, los libros siguientes son los que más se venden en Guatemala: Los caballeros prefieren a las brutas, Como disfrutar de la vida y del trabajo, Liderazgo de más alto nivel, El arte de dirigir y dirigirse, etc. ¡Estamos jodidos! ¿Como pueden no tener pena de comprar algo semejante? Lo más probable es que estos indigentes escondan estos títulos bajo el colchón de su cama. Hasta el titulo me da nausea “Los caballeros prefieren a las brutas”; con esto les puedo afirmar, que esta sociedad está perdiendo sus valores, su dignidad. Los títulos que venden las librerías reflejan la cultura de la sociedad, cada vez mas entramos en la decadencia.

Derrotado llego a mi casa sin haber comprado ningún libro, y me doy cuenta de la tristeza que nos aprisiona. Las librerías ya no pueden vender libros, sino títulos; y los necesitan para poder subsistir de la actual sociedad mundana…


Escrito por Mario Ch.

sábado, 21 de junio de 2008

Lo arcano del ocaso del mundo...

La sequia la provocamos nosotros. Las inevitables consecuencias son devastadoras; pero estas son las que menos me preocupan, los distintos problemas que esta deriva y nuestra incapacidad de hacer algo es la que me agobia: ¿Incapacidad? ¡Mentiras!- ‘’Solamente veo una opresión. ’’ ¡Infundida por nosotros mismos, la mas atroz opresión! Nuestra ‘’bendita’’ conformidad e indiferencia. Esta ideología de conformidad que tanto nos ha desgastado nuestras mentes a tal punto de que vemos al mundo con una tolerancia y resignación absurda.

¿Estamos de pie? Viendo desde otro ángulo estamos solamente arrastrándonos. La afición por saciar nuestros placeres mundanos sin medir las consecuencias; ofusca nuestro entendimiento y percepción de una realidad que esta por venir a alterar nuestra indefinida existencia. No requiere perspicacia ni ningún talento sobrehumano el hacer un cambio; solamente nuestra voluntad, nuestro deseo y esfuerzo por abrir nuestros ojos y nuestras mentes.

¿Salvar nuestro mundo? ¡Mejor aun nuestra mente!

Muy bien se que hay un Espartaco allí afuera, tratando de dirigir a una rebelión ideológica. Sin necesidad de llevarnos a cometer acciones de pillaje pero seguramente haría temblar a cualquier amo del mundo.


Efectivamente Cambiemos…

Joel Ix.

Guatemala Sábado, 21 de junio del 2008

viernes, 20 de junio de 2008

Ante el ocaso del mundo...

Estamos ante el inicio de una “sequia”, nos encontramos subiendo los primeros peldaños de una catástrofe mundial. Quizá en este momento podemos mantenernos de pie, pero en los próximos años estaremos de rodillas ante el crecimiento desmesurado del valor de esa energía. No solo ante el valor, sino también ante la contaminación diaria que tendremos. Puedo afirmar que muchos vivimos el “momento” todo a corto plazo, deberíamos de enfocarnos en la realidad de los próximos años que nos esperan, en los próximos años que nos resta vivir. ¿A quién le gustaría vivir en un mundo sin fin, sin día y sin noche? Si persistimos en el gasto sin sentido de la energía, solo el calentamiento global nos detendrá.

Tendremos conciencia solo cuando hayamos hecho un mal, tendremos conciencia cuando necesitemos agua potable y el rio este contaminado…

Casi todos estamos manifestando ante el alza y los precios altos de la energía. ¿No han pensado que estos precios tan altos nos obligan, nos educan y a la vez a usarlo menos así decrementamos la contaminación personal? Debemos de cambiar nuestra forma de vida, nuestra rutina diaria. Aunque tengamos mucha capacidad económica, empero nuestras acciones afectan inmediatamente a todo el sistema, al mundo. Somos responsables de nosotros mismos, así también somos responsables del mundo y de nuestro alrededor.

No existe otra forma, ni ningún patrón, para hacernos cambiar.

“El crudo nos va a hacer cruda la vida”

Cambiemos…



Escrito por Mario Ch.

jueves, 19 de junio de 2008

Esbozo 3; Quien quise volver a ver

Sacrificando mis noches, al lado de la ventana, permanezco contemplando la llegada del alba, absortó en mis pensamientos, sosegando mi alma con la tranquilidad. Utilizando mi valiosa pluma, continúo anotando el esbozo que resguarda una parte de mi alma desprendida, en el silencio de la oscuridad. Finge quien dice que dejara de escribir, uno nunca dejara su necesidad. Yo escribiré y seguiré escribiendo mientras la tinta continúe fluyendo al blandir mi pluma, asestando siempre mi escasa alma en su extremo.



"Millones de personas deambulan por el mundo sin saber que son escritores"

Extracto "Quien quise volver a ver"

Escrito por Mario Ch.

Perdido

Perdido en un mar de incertidumbre
tambaleándose llegó
miro a su alrededor
y no sonrió, pero aun así
ninguna lagrima se pudo ver
salir de sus ojos.

Susurro un par de palabras
dio una vuelta y se marcho.



Escrito por Jorge Raul

lunes, 16 de junio de 2008

Amor enfermizo

Sin rienda crece, como riachuelo que en tiempos difíciles inunda las riveras y arranca del suelo fértil cualquier sembradillo, amor enfermizo que en desdicha recurre la busqueda desesperada para escapar de la soledad y demostrar la virilidad de la que uno es dueño, invade todo pensamiento y adormece talentos y habilidades. Otro llanto silencioso del alma... esta vez observador inmutable de su propio padecer, habiendo previsto su frustración, recuerda como permaneció impávido y vuelve a caer con la misma piedra otra vez. La esperanza ahora moldea el alma, la hace dócil y presa fácil de la imaginación, esperando inútilmente un futuro distinto. La crecida se lo lleva todo, pero la estación seca cura las heridas de la lluvia... solo le queda al ente olvidar tal amor enfermizo.

En memorias del pasado...

Escrito por Javier

Contra el ocaso de la existencia (contra el mal)

La vida es injusta, necesitamos aceptarlo, existe un mal que nos aparta de esta y ahora me hace examinar la vida desde otra perspectiva. La vida es tan corta como un destello, un resplandor de la luz. No se puede dejar de perturbar esta trayectoria o detenerla, por los actos egoístas de otros. Al curvarse es demasiado difícil, para el propio ser; regresar a su propio destino inicial. A sus propias metas, objetivos, elecciones, ante lo que le resta de su existencia. Siguiendo el razonamiento anterior se concluye prematuramente la necesidad de eliminar, suprimir esas asiduas turbaciones, para su propio fin.


Sin embargo las religiones han demostrado a través de la historia que no cura, ni remueve estas perturbaciones; solo ablanda al ser afectado, mermándolo tanto; tristemente dejando seguir el sufrimiento hasta el término innatural de su vida. No podemos seguir incidiendo en el mismo error, las religiones no nos ayudan a solucionar este mal, (no estoy tratando de desacreditar a la religión, sin esta el mundo sería un caos, no podemos llamarla, ni aferrarnos a esta. Sería un acto muy egoísta de nosotros en apoyarnos en esta). No se debe, ni debemos vivir en eterno lamento, necesitamos tener el valor (el coraje) de enfrentar al mal, no es valor sino deber. Lamentablemente siempre lo hemos tomado como la obtención del valor, sin duda nos ciega la hipocresía. Esta carencia o falta de valor se debe a los sentimientos que se han cosechado durante cierto tiempo, con este ser portador de nuestro mal; no podemos dejar que nuestra propia conciencia nos traicione. Es nociva para nuestra esencia, si no lo impedimos melancólicamente estaríamos negándonos la existencia.

Escrito por Mario Ch.

domingo, 15 de junio de 2008

Personaje: Fernando Quevedo

Se graduó de Físico en la Universidad del Valle de Guatemala en Abril de 1979 mientras era ayudante de cátedra en el en la Facultad de Ingeniería de la USAC y luego de graduarse paso a ser profesor hasta diciembre de 1980.

En 1981 se marchó a la Universidad de Texas en Austin donde obtuvo el Doctorado bajo la dirección del Profesor Steven Weinberg (Premio Nóbel de Física 1979) en abril de 1986. Luego estuvo haciendo investigación en el CERN, en el Laboratorio Nacional de los Alamos, en la Universidad de McGill, etc. Fue profesor en el Instituto de Física de la UNAM en México y durante su estancia allí ganó el Premio del ICTP. Luego estuvo en la Universidad de Oxford y actualmente es profesor de la Universidad de Cambridge en Inglaterra, investigando conjuntamente con Stephen Hawking.

"La ciencia necesita ser reconocida como algo importante. Antes a nosotros se nos decía que no íbamos a llegar a ninguna parte. Ahora, gracias a la Internet, a la globalización, se puede hacer ciencia de primer nivel en cualquier parte del mundo."

Fernando Quevedo Phd.

sábado, 14 de junio de 2008

Excerpt from En el silencio de la noche


La reverberación de sus palabras y frases seguían en mi cabeza - ‘’ ¿Y que te crees, que venís del mono? ¿Vos si que sos mula verdad?’’ – con frecuencia estas palabras eran seguidas por una risa sardónica que causaba un ambiente enfermizo e incomodo.

Siempre procuraba no entablar una conversación que tuviera que ver con nuestras creencias o ideologías ya que con solo el simple hecho de no ser un creyente, me tachaban de ateo (aunque reconozco que tiendo más a un bendito agnóstico sin embargo esto es irrelevante en esta ocasión) lo cual les impulsaba a degradar mis ideologías y osaban debatir conmigo. No intentaba ponerme ni a la defensiva ni a la ofensiva sino les escuchaba desdeñosamente; aunque esto les incitaba a hacer uso vehemente de su coloquial y vulgar forma de hablar.


Aunque tuviera la certeza de la completa veracidad de Darwin y su teoría, dichas palabras gritadas al unisonó permanecerían dentro de mi cabeza y siendo estas inasibles me era difícil extraerlas para acometer esta ideología. Lo mejor era largarme de ese rinconcito, de un poco más de 200 kilómetros cuadrados aproximadamente. Temía que pudiera embestir esta ideología y mucho peor sus frágiles parásitos (les llame así ya que en repetidas ocasiones intentaban contagiarme, he de reconocer que también existían excepciones) incapaces de ver al mundo objetivamente u actuar por si mismos. Tarde solamente el tiempo necesario y fue cuando me dije a mi mismo que lo mejor seria ir por la Miss, suficiente tiempo prolongue mi partida lo cual me hacia preguntarme si tal vez era esa la razón de tanto disgusto.

Joel Ix.

Guatemala sábado 14 de Junio del 2008


Esbozo 2; Quien quise volver a ver

...

Nunca me imagine estar en tal situación, sin saber qué hacer, tenía que hallar una forma para poder superarlo, ya no podía seguir escribiendo mi libro, ni me permitía hacer nada; era como un obstáculo que tenía y me impedía seguir adelante. Di vueltas y vuelas por la sala, los libros ya no me servían, estaba aprisionado en mi propio apartamento. Prepare un café y empecé a tocar la guitarra para poder relajarme, tratando de reordenar mis pensamientos. Pero hay días en que uno no puede tocar ninguna melodía; y ese era unos de esos días, me quede aturdido. Mi desesperación consumió lo poco que me quedaba.

El tiempo era infinito y cada vez se volvía más denso, no podía hacer nada, tome mi abrigo y salí del apartamento. Empecé a caminar en la calle, la noche era húmeda, charcos por todas partes, había llovido hace poco, más sucia parecía la ciudad. Mientras avanzaba la luna iluminaba mi recorrido, solo mi sombra me acompañaba por cada paso que daba hacia delante; vi a algunas personas conocidas que merodeaban de esquina a esquina, son de esas personas que salen cuando oscurece; entonces acelere mi paso, para pasar desapercibido, lo único que se me ocurrió fue volver al origen. Entre de nuevo al bar, me senté en el mismo banco y el cantinero me dio lo mismo para beber; empecé a recordarme lo que ocurrió conmigo desde la última vez...

Extracto "Quien quise volver a ver"

Escrito por Mario Ch.

jueves, 12 de junio de 2008

Esbozo 1; Quien quise volver a ver

...
Pasaron los meses, sentí una ligera brisa que llamaba al invierno, los días se acortaban, las noches parecían eternas, la temperatura empezaba a descender, la cosecha llegaba a su fin, comienza a helar por las noches y los recuerdos me aplacaban. María llego nuevamente a mi vida. Esta vez la encontré sentada admirando la magia del invierno, me aproxime si ningún apuro y me senté a su lado para perpetuar la ocasión.

Necesitaba un suspiro, un suspiro para vivir, un anhelo para vivir, un deseo vehemente para seguir, una fuerza impetuosa para levantarme. Pero descubrí que la belleza de mis palabras se compara con un breve halito de aquel Dios que puede emitir una bocanada como huracán que cierne a los mortales.


Extracto "Quien quise volver a ver"

Escrito por Mario Ch.

En otro triste ocaso...

Gran afrenta a la humanidad es quien desperdicia sus dones y estos perecen como flor cultivada en desérticos lares, pero gran castigo es para el alma del ente cuyos dones crecen como planta perenne y su belleza es mutilada por la carestía de creatividad. La impetuosa fuerza del pensador es mermada por su falta de imaginación y en su agonía intelectual no le queda más remedio que plasmar sus palabras deseando que tal letargo, provocado por una errada flecha de cupido, acabe pronto.

Escrito por Javier