A veces quisiera estar inquieto, pero no puedo. Observo que todo mi alrededor se torna borroso ¿Soy el que va rápido, o es el paisaje que me deja rápidamente? Estoy atado en un objeto que me desplaza rápidamente, no me da tiempo de ver las cosas que dejo atrás. Vamos más deprisa, ahora es imposible detenerse para admirar ese paisaje, únicamente tenemos en mente el tiempo; de ir a de un lugar a otro en el menor tiempo posible.
Ni hablar de Tolkien, le gustaba el viaje lento, hacia acampar a sus personajes, contaba historias mientras estos se movían de un lugar hacia otro. Cada vez más nos volvemos unos autómatas, encerrados en esa pobre realidad, y cada vez más apreciamos menos las cosas.
Escrito por Mario Ch.
No hay comentarios:
Publicar un comentario