sábado, 14 de junio de 2008

Excerpt from En el silencio de la noche


La reverberación de sus palabras y frases seguían en mi cabeza - ‘’ ¿Y que te crees, que venís del mono? ¿Vos si que sos mula verdad?’’ – con frecuencia estas palabras eran seguidas por una risa sardónica que causaba un ambiente enfermizo e incomodo.

Siempre procuraba no entablar una conversación que tuviera que ver con nuestras creencias o ideologías ya que con solo el simple hecho de no ser un creyente, me tachaban de ateo (aunque reconozco que tiendo más a un bendito agnóstico sin embargo esto es irrelevante en esta ocasión) lo cual les impulsaba a degradar mis ideologías y osaban debatir conmigo. No intentaba ponerme ni a la defensiva ni a la ofensiva sino les escuchaba desdeñosamente; aunque esto les incitaba a hacer uso vehemente de su coloquial y vulgar forma de hablar.


Aunque tuviera la certeza de la completa veracidad de Darwin y su teoría, dichas palabras gritadas al unisonó permanecerían dentro de mi cabeza y siendo estas inasibles me era difícil extraerlas para acometer esta ideología. Lo mejor era largarme de ese rinconcito, de un poco más de 200 kilómetros cuadrados aproximadamente. Temía que pudiera embestir esta ideología y mucho peor sus frágiles parásitos (les llame así ya que en repetidas ocasiones intentaban contagiarme, he de reconocer que también existían excepciones) incapaces de ver al mundo objetivamente u actuar por si mismos. Tarde solamente el tiempo necesario y fue cuando me dije a mi mismo que lo mejor seria ir por la Miss, suficiente tiempo prolongue mi partida lo cual me hacia preguntarme si tal vez era esa la razón de tanto disgusto.

Joel Ix.

Guatemala sábado 14 de Junio del 2008


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